Juegos de rol para simular negociaciones climáticas internacionales

Un juego de rol sobre negociaciones climáticas internacionales convierte conceptos complejos en decisiones que se pueden debatir y poner a prueba. Al representar una conferencia de las partes, el grupo explora por qué los países negocian compromisos distintos, cómo se construyen acuerdos y qué tensiones aparecen entre la mitigación, la adaptación y el financiamiento climático.
La actividad puede inspirarse en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), las COP y el Acuerdo de París, sin intentar reproducir una cumbre real. Su valor está en practicar la escucha, comprender intereses diversos y reflexionar sobre la cooperación y la justicia climática.
Qué se aprende al representar una negociación climática
Representar una negociación climática ayuda a comprender cómo los intereses nacionales, las responsabilidades y los recursos disponibles influyen en los compromisos colectivos. También permite practicar la búsqueda de acuerdos cuando las delegaciones parten de prioridades diferentes.
En una COP, las partes negocian bajo la CMNUCC y tratan asuntos interrelacionados. Por ejemplo, reducir emisiones puede exigir transformar sistemas de energía y transporte, mientras que la adaptación climática se ocupa de prepararse para impactos como sequías, inundaciones o calor extremo. El financiamiento plantea quién aporta recursos, quién los recibe y con qué condiciones.
El juego permite hacer visibles esas conexiones. Una delegación puede apoyar objetivos ambiciosos de mitigación, pero pedir asistencia para adaptarse a los impactos climáticos. Otra puede ofrecer financiamiento, aunque busque que el acuerdo incluya compromisos verificables. Ningún papel tiene que representar una postura moralmente perfecta: la meta es entender los argumentos y sus consecuencias.
La dinámica también enseña que un acuerdo internacional suele depender de concesiones, confianza y claridad. Llegar a un texto común no significa que todos obtengan lo que querían, ni que el acuerdo resuelva por sí solo el problema. Esa diferencia entre alcanzar consenso y garantizar resultados ofrece una oportunidad valiosa para el análisis.
Roles y temas clave para la simulación
Una simulación funciona mejor cuando cada participante recibe un papel con prioridades, límites y razones claras para negociar. Además de las delegaciones nacionales, conviene asignar una presidencia y observadores para ordenar el diálogo y ampliar las perspectivas.
Para un grupo pequeño, bastan tres o cuatro delegaciones ficticias con perfiles diferentes: un país con emisiones históricas elevadas y recursos financieros; un país de ingresos medios que busca desarrollarse; un pequeño Estado insular expuesto al aumento del nivel del mar; y un país de bajos ingresos que necesita apoyo para la adaptación. Los perfiles pueden ser inventados para evitar simplificaciones sobre países reales.
- Delegaciones nacionales: presentan objetivos, negocian y deciden qué compromisos pueden aceptar.
- Presidencia de la COP: concede turnos, resume propuestas y busca acercar posiciones, sin imponer un resultado.
- Observadores: pueden representar a comunidades indígenas, organizaciones científicas, jóvenes o sociedad civil. Aportan preguntas y perspectivas, aunque no necesariamente votan.
- Equipo de seguimiento: registra propuestas, desacuerdos y cambios en el borrador del acuerdo.
Elijan dos o tres temas para que la negociación sea manejable. Por ejemplo, una meta de reducción de emisiones, una contribución a un fondo de adaptación y un mecanismo para revisar los compromisos. Así se conectan mitigación de emisiones, adaptación climática y financiamiento climático sin convertir la actividad en una lista interminable de asuntos. La justicia climática puede atravesar cada tema: ¿quién tiene más capacidad de actuar y quién enfrenta mayores riesgos?
Cómo organizar un juego de rol paso a paso
Para organizar un juego de rol, prepare perfiles breves, asigne los papeles, negocie una propuesta común y reserve tiempo para reflexionar. Una secuencia de entre 60 y 90 minutos suele permitir que el grupo complete las etapas sin apresurar el cierre.
- Presentar el escenario: explique que la actividad se inspira en una COP y defina el problema común. Por ejemplo, acordar medidas de mitigación y apoyo para la adaptación durante un periodo determinado.
- Preparar y asignar roles: entregue a cada delegación una ficha con sus prioridades, recursos, preocupaciones y dos objetivos negociables. Dé unos minutos para preparar una declaración inicial.
- Abrir la negociación: la presidencia explica el orden del día y cada delegación presenta su posición en uno o dos minutos. Después, el grupo puede hacer preguntas antes de proponer medidas.
- Negociar el texto: redacten compromisos concretos, indicando quién hará qué y cómo se revisará el progreso. Permita conversaciones breves entre delegaciones, pero mantenga visibles los puntos acordados y pendientes.
- Buscar una decisión: definan de antemano qué cuenta como acuerdo: consenso, mayoría o aceptación de todas las delegaciones. Si no hay acuerdo, registren las diferencias en vez de forzar un resultado.
- Reflexionar: salgan de los personajes y analicen qué facilitó la cooperación, qué concesiones se hicieron y qué voces tuvieron menos influencia.
Es útil que el borrador final incluya medidas, responsables y un modo de seguimiento. Una frase como apoyaremos la acción climática resulta difícil de evaluar; en cambio, una propuesta con contribuciones, destinatarios y revisión periódica permite discutir mejor sus alcances, sin prometer que sea viable en todos los contextos.
Reglas y materiales para mantener la actividad clara
Las reglas de una simulación deben establecer objetivos, tiempos, turnos de palabra y cómo se toma una decisión. Los materiales tienen que explicar lo necesario para negociar, sin exigir conocimientos técnicos previos ni presentar una ficha como descripción completa de un país real.
Antes de empezar, indique cuánto dura cada etapa y qué puede hacer cada rol. Acuerde que se cuestionan propuestas, no a las personas; que nadie interrumpe, y que la presidencia puede detener la conversación si se vuelve personal o excluyente. Aclare también si los observadores intervienen durante la negociación o solo al final.
Prepare un paquete sencillo con un mapa o contexto general, fichas de roles, tarjetas de temas y una plantilla para el acuerdo. Cada ficha puede incluir:
- Las prioridades y preocupaciones de la delegación.
- Los recursos o límites que afectan sus decisiones.
- Una propuesta inicial y aspectos en los que podría ceder.
- Una pregunta que deba plantear a otras delegaciones.
La información debe ser equilibrada: evite que un rol tenga todos los datos o parezca destinado a bloquear. También conviene distinguir entre los hechos del escenario y las reglas inventadas para el juego. Para ofrecer un contexto institucional fiable, el docente puede consultar la introducción a la CMNUCC y al proceso de las COP en el sitio oficial de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. El compromiso es sencillo: cuanto más detallada sea la simulación, más tiempo necesita el grupo para prepararse.
Ideas para adaptar la actividad al grupo
La simulación se adapta cambiando el número de roles, la cantidad de temas, el vocabulario y el tiempo disponible. Mantener el mismo propósito, comprender cómo se negocian respuestas climáticas, permite usarla tanto en una clase breve como en un taller extendido.
Con estudiantes más jóvenes, use pocas delegaciones, tarjetas visuales y una pregunta concreta, como decidir cómo repartir un presupuesto limitado entre alertas de inundación, protección costera y reducción de emisiones. Explique los términos con ejemplos cotidianos y permita que cada equipo elija quién habla en nombre de su delegación.
Si el grupo ya conoce el cambio climático, añada una ronda de negociación sobre financiamiento o sobre cómo revisar los compromisos del Acuerdo de París. En un taller para personas adultas, los equipos pueden redactar un texto más completo y justificar cada propuesta. En grupos numerosos, forme equipos de delegación y cree mesas paralelas; una persona portavoz comunica las decisiones en la sesión plenaria.
Cuando solo haya 30 minutos, limite la actividad a una declaración inicial, una ronda de propuestas y una decisión, seguida de una reflexión breve. Con más tiempo, introduzca una noticia ficticia o un cambio en las condiciones para observar cómo se ajustan las posiciones. Este recurso añade presión, así que úselo con moderación: si aparecen demasiadas sorpresas, resulta difícil distinguir negociación de improvisación.
Cierre y reflexión después de la negociación
La reflexión final sirve para separar lo aprendido sobre el proceso de las opiniones defendidas dentro del juego. Pregunte qué permitió avanzar, qué quedó sin resolver y cómo se relacionaron las concesiones con la equidad y la justicia climática.
- ¿Qué intereses compartían las delegaciones, aunque al principio parecieran enfrentadas?
- ¿Quién pudo influir más en el texto final y qué recursos explican esa diferencia?
- ¿Qué compromisos de mitigación se aceptaron y qué apoyo para la adaptación se acordó?
- ¿Cómo se distribuyó el financiamiento climático? ¿Qué criterios parecieron justos y cuáles generaron desacuerdo?
- ¿El acuerdo fue claro sobre responsabilidades y seguimiento? ¿Qué quedó fuera?
- ¿Qué cambiaría el grupo si repitiera la negociación con otros roles o reglas?
Invite a cada participante a comparar sus objetivos iniciales con el resultado y a mencionar una idea que haya cambiado. Así se distingue la postura asignada de la opinión personal y se evita interpretar el juego como una prueba de que existe una única solución correcta. La actividad es un modelo simplificado: ayuda a estudiar tensiones reales, pero no representa todas las reglas, actores ni desigualdades de una COP.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe durar una simulación de negociación climática?
Entre 60 y 90 minutos suele bastar para presentar el contexto, negociar y reflexionar. En 30 minutos, reduzca el número de roles y temas; para una actividad extensa, reserve más tiempo para preparar las fichas y revisar el acuerdo.
¿Qué roles se pueden asignar en un juego de rol?
Puede asignar delegaciones nacionales, una presidencia y observadores de la sociedad civil, la juventud, comunidades indígenas o la comunidad científica. En grupos grandes, añada un equipo que registre propuestas y mantenga actualizado el borrador del acuerdo.
¿Hace falta conocer el Acuerdo de París antes de empezar?
No. Basta con explicar que el Acuerdo de París es un tratado climático adoptado en 2015 bajo la CMNUCC y que la actividad se inspira en la cooperación internacional. Una introducción breve ayuda, pero el juego puede funcionar con fichas claras y un escenario ficticio.
¿Cómo adaptar la actividad para estudiantes más jóvenes?
Use pocas delegaciones, lenguaje sencillo y apoyos visuales. Limite la negociación a una decisión concreta, como cómo asignar recursos a la adaptación y la reducción de emisiones, y cierre con preguntas sobre qué opciones fueron difíciles de acordar.